ATÍPICA VUELTA AL COLE

Este año, la vuelta al cole no va a ser la misma. No podremos ver la imagen de los niños abrazando a sus amigos después de todo un verano sin verse. Tampoco los besos de los maestros al reencontrarse con sus alumnos. Y es que, como durante todo este período, las autoridades y expertos parecen olvidarse de las consecuencias emocionales que puedan estar sufriendo los niños ante todas las restricciones que les afectan directamente a ellos, los grandes olvidados de esta pandemia. 

Es probable, que después de tantos meses sin acudir a la escuela alejados de sus compañeros y amigos, la idea de “vuelta al cole” que tengan los más pequeños se aleje mucho de lo que realmente vaya a ser.

Cumplir con las recomendaciones sanitarias es muy importante, pero trabajar el impacto emocional que esto supone en los niños, también. Por eso, ahora es tarea de muchos padres y madres preparar a sus niños para la nueva vuelta al cole.

Bien es cierto, que poco sabemos los adultos sobre este tema, pero lo poco que sabemos será aquello que debamos transmitirles a los más pequeños. Cuanta más información les aportemos, más claro lo verán y menos tendrán que suponer o imaginarse ellos solos por su cuenta.

A continuación os dejo unas pautas para intentar haceros más fácil este trabajo:

  • Lo primero de todo, es no mentirles. Es muy probable que nos hagan preguntas cuya respuesta desconozcamos, pero no pasa nada por transmitirles nuestro desconocimiento ante ello. “Eso que me preguntas no lo sé, ya iremos viendo qué tendremos que hacer cuando surja esa situación… lo que sí sabemos es que…””Yo no sé qué pasará en ese momento, pero seguro que la profe podrá ayudarte en eso…”

 

  • Cada comunidad autónoma deberá publicar en las próximas semanas el protocolo a seguir en las escuelas dependiendo de la edad del alumnado (infantil, primaria, ESO…). Algunas comunidades ya lo han hecho. Si vives en una comunidad donde ya se hayan publicado las medidas, puedes comenzar a trasladárselas a tu hijo. Sino, habrá normas comunes para todos que ya podemos ir anticipándoles (distanciamiento social con niños de otras clases, uso de mascarilla, incremento del lavado de manos, reducción de grupos de trabajo, saludos con el codo, no llevar juguetes del exterior, no compartir meriendas ni botellas de agua…).

 

  • En las fechas próximas es muy normal que nos niños sientan un amplio abanico de emociones y pensamientos. Alegría e ilusión por volver a reencontrarse con sus amigos, tristeza por la separación de sus padres después de tantos meses juntos en casa. Nerviosismo ante la incertidumbre de cómo serán las nuevas asignaturas, la nueva clase, los nuevos profesores, las nuevas normas… Pero, ¿esto no es muy parecido a lo que estamos sintiendo también los adultos? Pues házselo saber a tu hijo. Cuéntale que a ti también te entristece tener que separarte de ellos después de tanto tiempo juntos en casa, que también te alegra poder retomar una rutina… Esto hará que se sientan comprendidos y normalicen esa mezcla de emociones que puedan estar sintiendo.

 

  • Si se tiene la oportunidad, en los días previos al comienzo del colegio, puede organizarse una quedada con algunos amigos más íntimos de nuestros hijos. De este modo, pondrán en práctica algunas de las recomendaciones que se verán obligados a cumplir después en la escuela y así evitaremos que el primer contacto con ellos sea el mismo día de inicio del colegio. Esto puede disminuir el impacto emocional del primer día y hacerles sentir más cómodos y relajados.

 

  • En el caso de aquellos niños que ya nos estén manifestando que no quieren volver al colegio, podemos ir haciendo pequeños acercamientos durante estos días, como pasear por delante del cole, hablar de los futuros profesores en modo positivo (“Verás que contenta se pone tu profe Ana cuando le cuentes lo que has hecho este verano…” “El profe Pedro se va a quedar impresionado cuando vea todo lo que has crecido en verano…”. Es importante no mencionar a al cole ni a los profes en modo amenazante “Verás cuando se entere Pedro…” “Te van a decir los niños que eres un llorón…”. Al fin y al cabo, mientras las horas lectivas, el cole, sus profesores y compañeros, son su refugio.

 

  • Vamos a tratar de organizar horarios similares a los que nos veremos obligados a seguir en septiembre. Levantarles más temprano, comidas, siestas, horas de juego libre, horario de juego con aparatos tecnológicos. Al final de la tarde ducha, cena, ratito de tele y a dormir. La reorganización de horarios es muy importante para establecer la rutina, sobre todo en aquellas casas donde se ha sufrido desajuste de horarios durante todos estos meses.

 

  • Hacerles partícipes de la preparación del material, uniformes y cosas necesarias para la vuelta. Podemos ir a comprar juntos los uniformes y dejar que se lo prueben en casa, dejarles que elijan la tartera donde llevarán su bocadillo, forrar y poner nombres a los libros con su ayuda… La idea es que se involucren en la preparación de la vuelta al cole y que no lo sientan tanto como algo que se les impone.

 

Con la suma de estos tips, podremos hacer más llevadero el nuevo reencuentro entre nuestros niños y la escuela. Y a ti, ¿se te ocurre alguna pauta diferente? Déjanoslo en comentarios. Y por supuesto, los que hagáis uso de este post para preparar vuestra “atípica vuelta al cole”, contadnos después cómo fue, y si necesitáis más ayuda, contactad con nosotros sin compromiso.

 

Marta Martín Lozano. Psicóloga

 

 

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