¿Conoces qué tipo de crianza llevas a cabo con tu hij@? ¿Sabes que tus hijos aprenderán en base a la forma en que tú les enseñes?

Como sabrás, los   padres   son   los principales responsables del cuidado y protección de los niños desde su infancia hasta la adolescencia. Esto significa que los padres son los responsables de transmitir los principios, conocimientos, valores, actitudes, roles y hábitos hacia sus hijos. Por ello, cumplen con múltiples funciones: biológica, educativa, social, económica o de apoyo psicológico.  Entonces, ¿qué se entiende por estilo de crianza parental? Muy sencillo, la forma en que todo ello se trasmite es lo que se conoce como estilo de crianza parental.

Los estilos de crianza son importantes debido a que la forma en que un padre interactúa con su hijo sienta las bases para el desarrollo social y emocional futuro del niño.

 

ESTILOS DE CRIANZA PARENTAL

Si tenemos que mencionar a alguien en la trayectoria de la investigación de los estilos de crianza parental, esa es Diana Baumrind, considerada una investigadora pionera en el estudio y clasificación de los estilos parentales. Baumrind (1991) distingue entre tres tipos de crianza posible: autoritario, democrático, y permisivo. Pero más tarde, Lamborn propone un cuarto estilo de crianza denominado estilo negligente, el cual hace referencia a padres que no se involucran en la crianza de sus hijos.

 

Padres autoritarios

  • Padres inflexibles, exigentes y severos cuando se trata de controlar el comportamiento.
  • Son rígidos en el cumplimiento de las normas.
  • Se da mucha importancia a la disciplina y se brinda poco apoyo emocional, lo que dificulta la creación de lazos afectivos.
  • Imponen muchas reglas y normas sin contar con las necesidades del niño.
  • Exigen obediencia y autoridad.
  • Están a favor del castigo como forma primordial de controlar el comportamiento de sus hijos.

 

La evidencia empírica muestra que el estilo de crianza autoritario promueve en los hijos el comportamiento agresivo (Bolghan-Abadi, 2011).

Los hijos de padres autoritarios

Estos niños suelen tener una baja autoestima, puesto que sus padres no han tenido en cuenta sus necesidades emocionales y afectivas al mismo nivel que las normas, dándole más importancia a estas. El niño aprende que el poder y exigencias externas son prioritarias, y por eso se muestran obedientes y sumisos ante poderes externos. Sin embargo, son niños inseguros con baja inteligencia emocional, que difícilmente tienen autocontrol sobre sus emociones o conductas cuando una fuente de control externo está ausente. Por esta razón, son vulnerables a presentar conductas agresivas ante las situaciones cuyo autocontrol solo depende de ellos mismos.

Además, son poco diestros en las relaciones sociales, puesto que no terminan de comprender las emociones y comportamientos de los demás, gobernando en ellos la inseguridad.

 

Padres democráticos

  • Relaciones entre padres e hijos que propician el diálogo y que promueven la independencia de los hijos.
  • Los padres establecen normas claras de comportamiento y definen las expectativas para cada miembro del hogar, mientras que escuchan y apoyan emocionalmente a sus hijos.
  • Intentan controlar el comportamiento de sus hijos a través de reglas, diálogo y razonamientos con ellos.
  • Escuchan la opinión de sus hijos aun sin estar de acuerdo con ellos.
  • Asumen que sus decisiones pueden ser incorrectas y son capaces de rectificarlas.
  • Animan a sus hijos a resolver los problemas por sí solos en lugar de solucionárselos.

 

  • La investigación realizada sugiere que este estilo de crianza parental tiene efectos conductuales positivos en los hijos, tales como la obtención de mayores logros educativos, una mayor autosuficiencia y autoestima, menos problemas de conducta, y una mejor relación con compañeros y amigos (Laali-Faz y Askari, 2008; Dwairy y Menshar, 2006).

Los hijos de padres democráticos

Estos niños se caracterizan por tener una autoestima alta, con confianza en ellos mismos, se esfuerzan por conseguir sus objetivos y no se rinden con facilidad. Afrontan las nuevas situaciones con confianza y entusiasmo.

Tienen buenas habilidades sociales, de manera que son competentes socialmente, y tienen una gran inteligencia emocional, que les permite expresar, comprender y controlar sus propias emociones, así como comprender las de los demás y tener empatía.

 

Padres Permisivos

  • Relaciones afectivas cálidas, pero dentro de un marco donde no se establecen normas de conducta.
  • Son poco exigentes con los hijos.
  • Ausencia de límites.
  • Son demasiado flexibles con las normas y las consecuencias o los castigos.
  • Ceden ante los conflictos con sus hijos.
  • En algunas ocasiones, la relación padre-hijo puede llegar a parecer de amistad más que parental.

 

  • Aunque en muchas ocasiones puede parecernos una relación padre-hijo idílica, no es así, ya que en numerosas ocasiones los padres se ven incapacitados para identificar y establecer los límites.

 

Bayrami (2009) muestra que este estilo parental se asocia a mayores niveles de agresión y de comportamiento delincuencial por parte de los hijos. Además, fomentan el egocentrismo del niño y no favorecen su autonomía.

 

Los hijos de padres permisivos

Estos niños se caracterizan por ser muy alegres, divertidos y expresivos. Sin embargo, al no estar acostumbrados a las normas, los límites, las exigencias y el esfuerzo, también son niños muy inmaduros, incapaces de controlar sus impulsos y que suelen rendirse con facilidad.

Además, suelen ser niños bastante egoístas, puesto que siempre les han priorizado por encima de todo, y no han tenido que renunciar a cosas por los demás.

 

Padres negligentes

  • Los padres no se involucran en la crianza de sus hijos.
  • No hay interés por parte de los padres en fijar límites u orientar a los hijos.
  • No imponen normas.
  • No dedican tiempo al afecto
  • Relaciones padre-hijo frías y distantes.
  • En ocasiones pueden llegar a olvidar las necesidades básicas de los hijos (higiene, alimentación, cuidados).

 

  • Aunque en general no establecen límites y normas, en ocasiones ejercen un control excesivo e injustificado, totalmente incoherente, lo cual desconcierta a los hijos acerca de su propia conducta y emociones.

Los hijos de padres negligentes

Estos niños presentan problemas de identidad y baja autoestima. No conocen la importancia de las normas, y, por tanto, difícilmente las cumplirán ni en casa ni en contextos externos (colegio, con otros adultos…). Además, son poco sensibles a las necesidades de los demás (baja autoestima) y especialmente vulnerables a presentar problemas de conducta, con los conflictos personales y sociales que esto conlleva.

Ahora que ya sabes más sobre los estilos de crianza parental, ¿con cuál te identificas?

 

Marta Martín

Psicóloga Sanitaria.

Colegiada Nº CLM:02596

Referencias

Cajal, A. Recuperado 13 de octubre de 2020:  https://www.lifeder.com/estilos-crianza/

Estilos de crianza. (2020). Recuperado 12 de octubre de 2020, de American Psychological Association website: https://www.apa.org/act/resources/espanol/crianza

Palacios, J., Marchesi, A y Coll, C. (1999). Desarrollo psicológico y educación. 1. Psicología evolutiva. Madrid: Alianza.

Rojas, M. (2015). Felicidad y estilos de crianza parental. Documento de Trabajo). México: Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

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